Estos principios se fueron formando con el tiempo, a partir de cómo vivo y trabajo.
No son una declaración de intenciones ni un manual.
Son un marco simple para tomar decisiones y sostener una forma de estar.
- Prefiero la lentitud al apuro.
- Elijo procesos que puedan sostenerse en el tiempo.
- Trabajo mejor en pequeño.
- Menos proyectos, más atención.
- No separo la vida del trabajo.
- Lo que hago tiene que ser compatible con cómo vivo.
- Publico poco.
- No todo merece hacerse público.
- Valoro lo analógico.
- Escribir a mano, leer en papel, pensar sin pantallas.
- No vivo pendiente de las redes.
- Estar fuera de línea también es una forma de presencia.
- Creo en los libros que transforman, en la música como experiencia y en la escritura como forma de pensamiento.
- Acompaño procesos desde la cercanía. No desde la urgencia ni la exposición.
- No persigo la novedad constante.
- Me interesa lo que permanece.
- Me comprometo con lo que quiero.
- Cambio cuando es necesario.
- Sostengo lo esencial.
Estos principios no son reglas. Son un marco para decidir.
Principios en revisión permanente.